Las mujeres en la investigación en Ciencias de la Salud: de la autoría al contenido

Presentación del proyecto

La sociedad actual considera que la igualdad entre sexos es uno de sus principios básicos. La incorporación plena de la mujer en las actividades científicas se basa en los principios éticos de equidad, pero tiene también implicaciones económicas, ya que la falta de integración supone la pérdida de un potencial económico de valor incalculable para la sociedad. Existe la convicción universal de que el desarrollo científico no puede permitirse ningún tipo de marginación por razones de raza, sexo o nacionalidad y que para su correcto funcionamiento necesita disponer de los mejores recursos humanos. Sin embargo, todavía hoy persisten condiciones sociales que marginan a numerosas personas con talento y gran potencial investigador. Para poder aprovechar el potencial investigador de estos profesionales es necesario identificar los factores que caracterizan su funcionamiento científico (Aleixandre-Benavent et al, 2007). Por otra parte, en la actualidad, el tema “mujeres y ciencia” se encuentra en el centro de las políticas europeas sobre la construcción del Espacio Europeo de Investigación (ERA). En 2017, de los casi 18 millones de científicos e ingenieros de la UE, el 59% eran hombres y el 41% mujeres. Los hombres estaban especialmente sobrerrepresentados en la industria manufacturera de alta y media-alta tecnología (el 83% de los científicos e ingenieros en dicha industria eran hombres), mientras que la proporción de género en el sector de los servicios era más equilibrada (55% hombres y 45% mujeres). Para la Unión, la infra-representación de las mujeres investigadoras impide la completa realización del ERA y, además, significa un inaceptable despilfarro de recursos humanos (https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/-/EDN-20190211-1).

Los estudios bibliométricos desagregados por género permiten detectar posibles anomalías, discriminaciones o alteraciones en el normal funcionamiento de la ciencia, ya que identifican mediante datos cuantitativos la participación de la mujer en las actividades científicas y diversas características relacionadas con las publicaciones, contribuyendo de esta manera a conocer mejor el papel de la mujer en la ciencia (Mauleon y Bordons, 2006). Sin embargo, la evaluación de la situación de la mujer se encuentra con la dificultad que supone la ausencia de datos fiables, accesibles, armonizados y desglosados por sexo y niveles profesionales.